Gestión de marca y dirección artística que combinan la estética con el impacto comercial.
Mi trabajo se basa en dos marcos conceptuales fundamentales: los arquetipos de marca y el modelo de comportamiento DISC. Los arquetipos de marca dan forma a la identidad de una marca, mientras que DISC ayuda a adaptar la comunicación a diferentes tipos de público.
A medida que adquiría experiencia trabajando con diferentes marcas, me interesé cada vez más en los sistemas que sustentan la comunicación eficaz. Buscaba una manera de definir claramente la identidad de una marca, adaptando su mensaje a diferentes públicos sin perder coherencia. Esto me llevó a basar mi trabajo en los arquetipos de marca y el modelo de comportamiento DISC.
Así es como funciona. Cada marca tiene un arquetipo dominante en su esencia, como el Explorador (libertad y descubrimiento), el Cuidador (confianza y apoyo) o el Sabio (conocimiento y experiencia). Al mismo tiempo, su mensaje se puede adaptar a diferentes perfiles DISC: D (decisivo y orientado a resultados), I (sociable y entusiasta), S (estable y centrado en las relaciones) o C (analítico y detallista).
El arquetipo permanece inalterable; solo el lenguaje, el énfasis y el tono se adaptan para conectar con cada público. Por ejemplo, en un contexto B2B, el mensaje puede ajustarse a un perfil D, haciendo hincapié en los resultados medibles, la eficiencia y el valor para el negocio. En un contexto B2C, el mismo mensaje central puede adaptarse a un perfil I, destacando los beneficios emocionales, la transformación personal o la prueba social. La marca se mantiene coherente; solo cambia la forma de comunicarse.
La decisión de confiar en una marca a menudo se toma antes incluso de que la persona se dé cuenta. Es aquí donde el branding deja de ser algo visual y se convierte en una herramienta estratégica.